Saturday, May 3, 2008

Una vuelta por el sur. Capítulo 4

Capítulo 4
De Caleta Llico al Lago Lleu-Lleu.

Salimos del lugar, y como habían sobrado cervezas, me las fui tomando (2), para poder dormir en el camino, lo único que logré fue que me dieran ganas de orinar. :)



Desandamos nuestros pasos, para desviarnos en Arauco, hacia el sur (Ver mapa rutero).


Queríamos pasar por Ranquil, ya que según el mapa rutero había un camino que se unia con el camino que iba a Lebu.

Tal camino llegaba a una playa desolada, con vacas y una hermosa pradera.




Separada del resto de la costa, por una riachuelo impasable por el jeep.


Nos devolvimos al camino principal, y continuamos.


Y llegamos a la hermosa ciudad de Lebu, ciudad de pesca y minería, muy hermosa. A mi parecer una de las mas lindas que he visitado en mi vida.












Definitivamente aluden a su pasado minero, en todos lados.
(© Gabriel Ballesteros 2006)


Ya cuando el hambre se apoderó de nuestro ser, nos subimos al jeep, y "leña pa' 'delante" a buscar un restaurant.
Después de una hora de búsqueda, a punto de matar por un plato de comida, logramos llegar a un buena picada donde nos servirían el plato de la casa: pescado frito con puré, el problema era que veníamos comiendo pescado con puré, pescado con papas fritas, pescado con lo que fuera y puros tallarines desde que partimos, por lo que Gabriel se armó de fuerzas y nos dijo: "lo siento mucho, mucha costa será pero quiero carne, no estoy ni ahí con comer pescado de nuevo". Así fue, se mandó su buen platón de carne con puré, costara lo que costara.



Hermoso mural del restaurant, en honor a su pueblo e historia.


Ya con la guatita llena y el genio mejorado, salimos a "hacer correr el cuerpo", por lo que fuimos a pasear por la ciudad, en eso, dimos con un museo, el que por supuesto como en buen domingo, estaba cerrado, "aaaah, vámonos a la mierda entonces" dije, pero Cristobal fue más sabio y decidió palabrear al guardia, el que muy amablemente nos dejó entrar sin problemas.

Escritorios de época.


Un "Tronco Fosilizado, según Cristobal"....está claro lo que es no? (una vertebra de ballena)


Timón de un barco que naufragó en las costas de Lebu.

El caballero, nos contaba que en la costa algunas noches, se puede ver el barco fantasmal flotando en las costas...la verdad no me acuerdo bien de la historia, pero era ideal para compartirla con una fogata y un buen mate amargo....che!

Equipo de minero de la época...40's 50's.


Entrada a la antigua mina...un "foso de Hanta".


Antigua máquina sacadora, acá se echaba el carbón y la banda lo tiraba hacia arriba.


Diorama de la mina en si, y todos los estados por los que pasaba el carbón.


Antigua pala con riel y carrito, creo que era para acarrear toscas grandes.


Luego de deshacernos en agradecimientos, tomamos rumbo sur. Seguimos viaje hacia Cañete, nuestro destino; Lago Lleu-Lleu, lugar varias veces visitado por los "Hermanos Trotamundos", donde permaneceríamos tres días para reposar un poco del viaje y hacer que nuestros traseros retomaran su forma natural...y recuperaran su respectiva "raya".

Entrada de Cañete.


El letrero lo dice.


Algo cansados y con muy mal genio, dentro del Fuerte. No podemos olvidar que Gabriel genera un químico que atrae sexualmente a las avispas, por lo que el estaba con mejor genio aún. (esa risa es fingida).




Vista desde el fuerte.

Entre pelea y pelea, subimos la moral con la talla que hizo cambiar las caras a todos en ésta parte del viaje, "para los Mapuches, la entretención del domingo no era ir a ver el fútbol, era: "vamos a quemar el fuerte?...vamos..." y así todos los domingos". De imaginarlo...reímos de buena gana. Creo que fue la talla ideal para el momento, ya que por el hambre y el cansancio estaban un poco tensas las relaciones.

Y llegamos al Lleu-lleu. Acampamos en el mismo lugar que lo hicimos muchas veces antes. Anocheciendo, instalamos el campamento, cocinamos y nos fuimos a dormir. Había sido una jornada muy agotadora.



"Felices, descansados y comidos" armando el campamento..."ayuda en vez de sacar fotos" se escuchó incluso en las protestas. ;D






Al día siguiente, en plena recolección del leña.




Y una tarde de bote por los alrededores.






Ajenos a lo que pasaba en la costa, no notamos la desaparición de Cristobal. Jorge nos dijo que había ido al baño y que llevaba al rededor de media hora ahí. Preocupados, fuimos a ver que pasaba y lo temido estaba ocurriendo, mi hermano vomitando y con diarrea a la vez, arrodillado en la letrina estaba al borde del colapso. Asustados pero manteniendo la calma, corrimos donde el administrador del camping, quien nos iba a prepara un agua de yerbas para "componerle la güata" a mi hermano. Bajamos nuevamente al baño y gracias a Dios un vecino de sitio era enfermero y de esos que andan equipadísimos (con tv con DVD...a ese punto) y nos dió un remedio el cual frenaría la diarrea y los vómitos (viadil?). Cuando a Cristobal se le cortó un momento su tortura, lo tomamos y lo llevamos practicamente colgando hacia la carpa, donde se tomó el remedio y le dieron el agüita mientras Gabriel como buen curioso, le pregunto al administrador de que era el agua, éste le respondió que mejor no pregunte....eso nos dijo todo. Ya con Cristobal acostado y nosotros con leña que picar, "nos pusimos" manos a la obra mientras se recuperaba... creo que es evidente quien fue el que picó las ramas.

Izq. Mano de Esteban, Der. Mano de Jorge.


Compartiendo una buena fogata.


y ocioseando.


En mi preocupación sin límite y aún con los nervios un poco de punta, no paraba de preguntarle al Cristobal como se sentía, el me respondía que "bien", yo le respondía de vuelta que se durmiera y me decía "bueno". Luego de reiteradas veces de lo mismo, el enfermo me dice "pero como me voy a quedar dormido si a cada rato me preguntas como estoy!!!", ahí supe que estaba mejor y debía dejarlo descansar.

Al rededor de una hora después, Cristobal despierta y nos pide que le demos agua, le calentamos un poco su "agüita de yerbas" y se la mandó en seco. Segun nos decía, estaba tan deshidratado que soñaba con que tomaba Coca-Cola y por eso despertó. Eso es tener sed. Respecto de su enfermedad...nunca supimos la causa.

"Resucitooo, resucitooo...aleluyaaaaa".


Ya mucho mejor...disfrutando del fuego, y tomandose su agua.




Ese día. Jorge tenía un poco decidido abandonar la aventura y volver a Curico por motivos personales. Por lo que al otro día y muy temprano lo fuimos a dejar a Cañete, donde tomaría un bus a Concepción y de ahí a Santiago.

Desayunando antes de la partida de nuestro amigo.


Al regreso, nos encontramos con el campeón....




Y seguimos descansando en el lago. Donde decidimos quedarnos unos días para no forzar nuestra suerte y reposar de tanto arma y desarma de carga y carpas.

Las marcas dejadas por el viaje.


Tarde de lluvia.


Solución parche para la lluvia.




Al día siguiente, la hermosura se abrió paso.

Y era hora de cargar.










Y llegó la hora de despedirse de los amigos conocidos en el camping.
Foto con nuestros amigos, quienes nos gaurdaron la ropa colgada dentro de la carpa un día de lluvia mientras estábamos ausentes. Buenos muchachos. (Al año siguiente Gabriel se encontró con una de las chicas en un laboratorio en Santiago...Chile es pequeñísimo).



FIN DEL CAPÍTULO 4

Mapa rutero - Capítulo 1 - Capítulo 2 - Capítulo 3 - Capítulo 5 - Epílogo

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